Saltar al contenido
Portada » Windows 10 ya no tiene soporte: qué hacer ahora

Windows 10 ya no tiene soporte: qué hacer ahora

El 14 de octubre de 2025 Microsoft dejó de publicar actualizaciones de seguridad para Windows 10. No es algo nuevo ni inesperado — lo anunció con años de anticipación — pero mucha gente llegó a esa fecha sin hacer nada, y ahora tiene una máquina funcional corriendo un sistema que ya no recibe parches. Si estás en esa situación, acá te explico exactamente qué significa esto y qué opciones tenés.

Qué significa que Windows 10 ya no tiene soporte

Fin de soporte no quiere decir que el sistema deje de funcionar. Tu PC va a arrancar igual, tus programas van a correr igual. Lo que cambia es que Microsoft ya no va a publicar actualizaciones de seguridad para tapar vulnerabilidades nuevas.

En la práctica: si aparece un exploit que afecta Windows 10, los atacantes lo van a poder usar y Microsoft no lo va a arreglar. Cuanto más tiempo pase desde octubre de 2025, más vulnerabilidades sin parche se acumulan.

Para uso doméstico casual — ver videos, escuchar música, documentos offline — el riesgo es bajo. Para cualquier cosa que involucre contraseñas, homebanking, datos personales o trabajo, el riesgo es real.

Opción 1: actualizar a Windows 11 (si el hardware lo permite)

Esta es la solución directa. Windows 11 tiene soporte hasta 2031 como mínimo, y la actualización desde Windows 10 sigue siendo gratuita.

El problema es que Windows 11 tiene requisitos de hardware más exigentes. El más conflictivo es el TPM 2.0: un chip de seguridad que los equipos fabricados antes de 2017-2018 generalmente no tienen, o tienen una versión anterior (TPM 1.2) que no alcanza.

LEER  10 Programas Gratis Imprescindibles para Windows 10

Para saber si tu equipo puede actualizar, descargá la herramienta oficial PC Health Check desde el sitio de Microsoft. Te dice en 30 segundos si el hardware es compatible o qué componente está bloqueando la actualización.

Si el equipo es compatible, el proceso es directo:

  1. Descargá la ISO oficial — te explicamos cómo en esta guía de descarga directa desde Microsoft
  2. Seguí el proceso con nuestra guía visual de instalación de Windows 11

Opción 2: el equipo no pasa los requisitos de Windows 11

Este es el caso de miles de máquinas perfectamente funcionales que simplemente no tienen TPM 2.0. Tenés varias rutas:

Seguir en Windows 10 con precauciones

Si el equipo es viejo y no manejás datos sensibles, podés seguir usándolo con algunas precauciones razonables:

  • No uses el equipo para homebanking ni compras online
  • Mantenés un buen antivirus actualizado
  • No abrís archivos adjuntos de emails desconocidos
  • No conectás el equipo a redes públicas sin VPN

No es la situación ideal, pero es viable para un equipo de uso liviano sin datos críticos.

Windows 10 LTSC

Existe una versión de Windows 10 llamada LTSC (Long Term Servicing Channel) con soporte extendido hasta 2032. Está pensada para entornos industriales y no incluye la Microsoft Store ni apps de consumo. Para usuarios avanzados que quieren quedarse en Windows en hardware viejo, es una opción concreta.

Linux Mint como alternativa real

Si el equipo no puede con Windows 11 y querés darle más años de vida, Linux Mint es la opción más accesible para alguien que viene de Windows. La interfaz es familiar, reconoce la mayoría del hardware sin configuración extra, y tiene soporte hasta 2029.

LEER  Ninite. Instala o Actualiza Programas Automáticamente

No es para todo el mundo — si necesitás software específico de Windows (Adobe, ciertos juegos, programas de trabajo), puede que no sea viable. Para navegación, documentos, multimedia y correo, funciona igual de bien.

Instalar Windows 11 aunque el equipo no pase los requisitos

Existe un método no oficial para instalar Windows 11 en equipos sin TPM 2.0. Microsoft lo documenta en su propio soporte, aunque con advertencias: esos equipos podrían no recibir todas las actualizaciones futuras.

Para un equipo viejo que de todas formas iba a quedar sin soporte, es una transición razonable. El proceso requiere modificar el registro de Windows antes de la instalación. El primer paso es configurar correctamente la BIOS y tener el pendrive listo con Rufus.

Qué hacer hoy, en concreto

  • Corré PC Health Check y fijate si el equipo es compatible con Windows 11
  • Si es compatible: actualizá. Es gratis y el proceso es directo.
  • Si no es compatible y el equipo es de uso crítico: evaluá reemplazarlo o migrarlo a Linux
  • Si no es compatible y el uso es liviano: quedarse en Windows 10 con las precauciones mencionadas es viable a corto plazo, no indefinidamente

Lo que no conviene hacer es ignorarlo. Cada mes que pasa sin parches es un mes más de vulnerabilidades acumuladas sin solución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.